abriendo los regalos de los reyes magos bego y jordi

¡Hola a todas y cada una!

Entramos en la última semana antes de Navidad siiiiiii! Esto quiere decir que nos quedan unos días inmediatamente antes de nuestro viaje a NY, y me muero de ganas. ¡Si bien estas semanas de tanto trabajo y ajetreo hacen que aún no seamos siendo conscientes de lo que nos espera!

Scalextric

No sé si por carecer de espacio o de dinero (yo pienso que mucho más bien esto último), la cuestión es que jamás tuve un Scalextric. El día de hoy lo recordamos como entre los juguetes mucho más tradicionales de aquella temporada pero puedo aseguraros que debías haberte llevado realmente bien a fin de que los Reyes te lo trajesen. ¿Tú tuviste suerte?

BIENEDICTO PALACIOS

—He tenido un presentimiento —ha dicho complaciente Marcial—. He meditado sobre la oración Lázaro, engañado me has, y también colegido de que no hay sombra de malicia. El ciego ironiza al percatarse de que Lázaro se calla en el momento en que él mudó propósito. Y ya que es cierto que la oración altera la lógica, ya que no es la corriente que un ciego lograra conocer un engaño tal, hay que entregar que lo deducido hunde su raíz en el suelo de una intuición benevolente. —Era usted. Le traicionan sus simpatías por Lázaro. El presentimiento procede del sentir puro del propio corazón, y querer afable la sagacidad del ciego no le da derecho a tan indulgente juicio. Sobre este tema se tienen que vedar las causas del sentimiento, pues el acercamiento entre el ciego y Lázaro sucede en un contexto de maldad. El ciego se sirve de su astucia para conocer el engaño y la acción avanza en el planeta donde prevalecen la codicia y la ruindad.

fiesta

—Profesor, juzgo como juzgo pues dejo que hable el corazón. —Ya que tenga precaución de que o sea una regresión, un regresar a su niñez con su peto de pana. —¡Ah! Qué tiempo, qué recuerdos. —Le sugiero que, como el ciego, mude propósito, o va a recibir de la vida un montón de calabazas. —¿Es una predicción, una intuición? —Da lo mismo alguno de ámbas. —¿Y no podría ser su fuerte un presentimiento? Enmudeció al profesor. Era, más allá de su sabiduría, desgraciado en amores. Una mujer le había robado el corazón. (El Lazarillo de Tormes)

  • Estudiantes, alumnos desde ese instante van a ser un tanto mucho más, un tanto diferente. Y no quiero decir que médicos, eso es absurdo, va a ser usted científico. Y como científicos que va a ser, está en un deber serio con la ciencia, donde prometerá lealtad y honor a velar por la ciencia de la medicina.

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