asiento contable de un regalo a cliente por 300 euros

Hace unos días hice una compra en un hipermercado de nutrición ahora la hora de efectuar el pago de mi compra me brindaron un vale descuento para futuras compras. Es una manera muy frecuenta que usan, más que nada las considerables superficies, para hallar la fidelización de los clientes del servicio. Como resulta lógico al irse de ella me planteé de qué manera debería contabilizarse este vale descuento y si había alguna regulación sobre esto.

Las virtudes de las tarjetas obsequio para los mercaderes

Por definición, una tarjeta obsequio es conseguida por el cliente con la intención de regalarla a otra persona. Al final de cuenta, carecería de sentido obtener una tarjeta de obsequio para uno mismo, a menos que existan virtudes económicas a llevarlo a cabo (por servirnos de un ejemplo, pues se vende con descuento).

Lo que sucede con las tarjetas obsequio es, ya que, una suerte de boca-en-boca: propaganda indirecta, marketing de bajo coste.

Régimen fiscal de los costos por atenciones

En el próximo vídeo, Diego Guevara, conferencista de Actualiza’s, enseña el régimen fiscal de los costos por atenciones a usados, clientes del servicio y distribuidores:

Los costos por atenciones a usados, clientes del servicio y distribuidores son un gasto deducible del impuesto sobre la renta para los regímenes ordinario y particular, siempre y cuando se cumplan las próximas condiciones (véase el producto 107-1 del Estatuto Tributario –ET–):

Influencia de la cesta de Navidad en la nómina del trabajador: remuneración en clase

Sí me semeja atrayente integrar aquí la contabilización en la nómina del trabajador. Esta cuestión acostumbra proponer inconvenientes en la compañía, primordialmente pues muchas no desean que el trabajador conozca cuál es el importe de la cesta de Navidad. Es una situación incómoda, que en verdad puede lograr que las compañías aun no deseen estimar la cesta como deducible, si con esto no están obligadas a imputarlas al trabajador. Pero no, esto verdaderamente es un fallo, por el hecho de que la imputación al trabajador no es así por visto que sea deducible o no, sino más bien por el hecho de que verdaderamente suponga un beneficio para este, y la cesta de Navidad, verdaderamente lo es. Tengamos en cuenta que siempre y en todo momento existe la oportunidad de no dar cesta y ofrecer una cantidad dineraria en término de exactamente la misma, pero este inconveniente proseguirá estando.

Una remuneración es en clase, en el momento en que no es dineraria, de esta forma por poner un ejemplo si a un trabajador le dejamos que viva gratis en una casa, pues la paga la compañía, es una remuneración en clase, si en cambio le ofrecemos el dinero al trabajador a fin de que sean ellos quienes paguen al dueño o arrendador, entonces son una remuneración dineraria.

OBSEQUIOS A CLIENTES DEDUCIBLES AL IMPUESTO DE SOCIEDADES

El primer requisito preciso a fin de que los costos por convidaciones, comidas y regalos sean deducibles, es que estos costos estén relacionados con la actividad de compañía.

NOTA: No es obligación que los costos sean precisos, es suficiente con que sean recomendables. De esta forma, por poner un ejemplo, si se invita a un cliente o distribuidor a un acontecimiento en el que se festeja el cumpleaños de la compañía, los costos incurridos serían deducibles.

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