Electrónica | Robótica Educativa

Hacer un regalo a un niño y acertar es un reto bastante difícil del que salir airoso. Son tantos los estímulos que rodean a los menores que dar con un obsequio que mantenga su atención más de cinco minutos es casi un milagro.

Además, la situación se ha vuelto todavía más compleja en los últimos años, con la evolución de los smartphone y las videoconsolas portátiles, que ofrecen a los peques de la casa todo el entretenimiento posible en el espacio de una mano.

¿Cómo sorprender entonces con un regalo para ellos? ¿Hay que pasar obligatoriamente por un videojuego para que el niño sea feliz? Lo cierto es que no: nuevas opciones de regalos surgen en los últimos tiempos para poner solución a este problema.

Educativos, entretenidos, con la capacidad de atraer a todos los niños y mayores... Son algunas de las características de los juguetes de robótica educativa.

Este tipo de juguetes se han convertido en la revelación de los últimos años, ya que ofrecen una interesante alternativa para romper con las pantallitas y mantiene a los peques entretenidos por muchas horas, además de despertar en ellos intereses e incluso vocaciones para unos estudios o un trabajo futuro.

Siempre han existido juegos relacionados con la robótica educativa, pero lo cierto es que los packs de este tipo se han perfeccionado y mejorado muchísimo en un plazo de cinco años atrás, cuando los fabricantes se dieron cuenta del potencial de lo que tenían entre manos para el público infantil y comenzaron a trabajar en esa línea.

Son muchos los beneficios que tienen los juegos de robótica educativa y que pueden ayudar a una persona a decidirse por hacer la inversión: en El regalo de la semana te mostramos algunas de las características y virtudes más importantes de estas cajas de entretenimiento que prometen horas y horas de sonrisas, alegrías y recuerdos inolvidables.

Qué son los juegos de robótica

Los juegos de robótica son un verdadero reto. Generalmente, proponen la construcción de uno o varios elementos (coches, grúas, sistemas de iluminación, brazos articulados...) con el fin de dotarles de un sistema electrónico de controlo y lograr su movimiento autónomo.

Son llamativos para los niños porque les permiten crear de cero un objeto que cobra vida al final del trabajo y eso supone un verdadero reto para ellos.

Existen muchos y muy diversos tipos de juegos de robótica educativa para niños, por eso es fácil dar con uno que por sus características pueda interesar y estar al alcance del homenajeado en cuanto a la dificultad.

Esto, además, puede abrir un camino a un tipo de actividad que el niño desarrolle durante un largo tiempo, pidiendo nuevos y cada vez más complejos kits de electrónica para llevar a cabo sus proyectos.

Pese a sonar complejo e inabarcable, lo cierto es que los juegos de robótica educativa son fáciles de completar gracias a las claras y precisas instrucciones que incluyen. Solo dependerá de la pericia de los participantes para seguir las normas establecidas, improvisar cuando sea posible y lograr dar ese toque personal al diseño definitivo propuesto por los fabricantes.

Crean entretenimiento

Lo más importante de un juguete es que cumpla su principal función: entretener. En ese sentido, los juegos que requieren de atención para construir, fijar mecanismos, etc. pueden no parecer la primera opción, a priori.

Sin embargo, no es así: hay un afecto psicológico muy importante en el caso de los packs de robótica. Y es que el juego no termina hasta que se ha construido la pieza y está en pleno y correcto funcionamiento.

Eso ofrece la posibilidad de plantear varias sesiones de trabajo que se pueden disfrutar en familia o con un pequeño grupo de amigos en casa.

Generalmente, y aunque las instrucciones son claras, siempre hay lugar a distintas interpretaciones, lo que se traduce en divertidas pruebas de ensayo/error que alargan las jornadas de trabajo ante las piezas y hacen a los pequeños querer más y más. Este regalo es uno de los más entretenidos que se puede hacer en este momento.

Activan la pericia y el debate

Todas las cajas de robótica educativa contienen instrucciones para la realización de los proyectos, como ya hemos señalado, pero esto no quiere decir que el juego consista en seguir las instrucciones al pie de la letra y ya: es necesario ser ordenado, hacer uso de la pericia y, en el caso de que participen varias personas en el montaje, debatir sobre los siguientes pasos a dar.

Esta es una de las características más interesantes de este tipo de juegos: son educativos, fomentan valores positivos y habilidades que los niños deben integrar en su actividad para llevar a buen término los objetivos planteados.

Este regalo es, quizá, una de las mejores formas de construir valores jugando. Está demostrado que los niños que tienen que utilizar la imaginación en sus horas de juego desarrollan mucho mejor algunas habilidades: la reflexión, las capacidades espaciales, la reflexión y muchas otras.

Fomentan el conocimiento

Todo está relacionado hoy en día con la electrónica: la tablet, móvil u ordenador donde estás leyendo estas palabras existe gracias a desarrollos tecnológicos que lo hacen posible.

Está claro que la electrónica, la robótica y todas las actividades relacionadas son el futuro. Y aunque las personas más mayores han tenido que adaptarse a ello, los niños son lo que se considera 'nativos digitales'; esto es, personas que ya han nacido en un entorno completamente construido gracias a la tecnología.

Por ello, los niños se adaptan mucho más rápido a la evolución tecnológica, parecen nacer sabiendo cómo utilizar un móvil y son muy habilidosos con las pantallas, los bonotes y los controles digitales.

Sin embargo, esto no debe hacer olvidar una cosa: son expertos en el manejo instintivo de estos aparatos, pero no conocen cómo funcionan ni por qué hacen posible su actividad. Algo muy importante para su futuro, pues muchos de los trabajos de los niños de hoy estarán directamente relacionados con la robótica y la electrónica.

Ponerse frente a un juego de robótica educativa sentará las primeras bases de conocimiento de los niños frente a algo tan ajeno en ocasiones como es la robótica, la informática, la electricidad, las fuentes de alimentación, etc.

Además, gracias a que el juego consiste en 'construir' directamente este tipo de elementos, los participante comprenden de primera mano cómo funcionan ciertas cosas relacionadas con el ámbito científico mecánico y electrónico.

La mejor forma de adquirir algunos conocimientos es experimentando y probando de un modo personal y directo, estos juegos de robótica educativa ofrecen la posibilidad perfecta para ello.

Activan la capacidad investigadora

Muchos de los currículo escolares están pensados para activar la capacidad investigadora de los estudiantes. De hecho, los bachilleres científicos están específicamente pensados para ello, por ejemplo. También hay colegios en los que ya desde primaria los niños trabajan desde una perspectiva de proyectos en los que tienen que plantear investigaciones y llevarlas a cabo.

Estos regalos no hacen más que potenciar esta capacidad investigadora de los menores. Cualquier persona que haya tenido que realizar una investigación en la Universidad, por ejemplo, ya en edad adulta, habrá experimentado las dificultades de tener que adaptarse a un nuevo lenguaje y a una forma distinta de hacer las cosas.

Fomentando actividades como este tipo de juegos desde pequeños, los niños comienzan a comprender ciertos parámetros, hábitos y actividades propias del rol científico, lo que les permite adaptarse mucho mejor a proyectos de investigación, tanto en el ámbito científico como laboral.

Mejoran la autoestima

¿Qué tiene que ver la autoestima con los juegos de robótica educativa? Mucho. Como cualquier tipo de actividad que persigue un propósito, que tiene un objetivo final, los juegos de robótica tienen un componente psicológico muy importante para los niños.

Así, finalizar por ellos mismos y sin demasiada ayuda un complejo proyecto tecnológico les demostrará a sí mismos que tienen unas capacidades y unos conocimientos más elevados de lo que creían antes de abrir la caja y ponerse manos a la obra.

En unas etapas como la infancia y la adolescencia, cuando casi cualquier cosa puede convertirse en un ataque para la moral de los niños, este tipo de actividades son un refuerzo muy positivo para la autoestima de los menores, que comprenden la capacidad que tienen de hacer cosas importantes y difíciles con sus propias manos y conocimientos.

Trabajan con la frustración

Justo en el lado contrario, pero también en positivo, se encuentran las posibilidades que ofrecen estos juegos para mejorar la forma de enfrentarse a la frustración cuando algo no sale como se esperaba.

Fallar, equivocarse, tener que rectificar, todas estas situaciones van generando en los niños herramientas para afrontarlas de un modo sano y natural, lo que les prepara para cuando estos sentimientos surjan en la vida real.

Psicólogos, pedagogos y profesionales de la educación han probado y certificado el uso de estos regalos como una excelente herramienta para el fortalecimiento de los menores ante situaciones negativas y frustrantes ante las que van a tener que luchar a lo largode toda su vida.

Diferentes tipos de juegos de robótica

A la hora de optar por regalar un juego de robótica educativa, hay distintas opciones, adaptadas a edades, conocimientos o gustos de los niños, sobre las que decidirse. Esto hace que fallar con la elección sea bastante difícil, puesto que el abanico de posibilidades se adapta a todos los perfiles de menores.

Por el mismo motivo, los precios de estos packs oscilan mucho. Desde pequeños juegos que rondan los 30 o 40 euros hasta opciones mucho más complejas y elaboradas que llegan a superar los 130 euros.

Con opciones para todos los niños, gustos y bolsillos, ¿por cuál decidirse?

Nivel de dificultad

Todas las cajas de robótica educativa incluyen una clara recomendación de edad o nivel de dificultad del proyecto que contienen. Es absolutamente relevante tener esto en cuenta, pues de lo contrario se puede caer en el riesgo de regalar algo imposible de realizar para los niños homenajeados por su edad, capacidades o conocimientos.

El nivel de dificultad del juego marcará, por tanto, la primera elección. Aunque no hay que olvidar que se trata de algo relativo, pues puede haber menores más avanzados o que tengan mucha práctica con este tipo de actividades y necesiten opciones un poco más exigentes que las recomendadas para su edad.

En ese sentido, lo mejor es siempre contar con la opinión de sus padres o familiares más directos. Ellos serán quienes puedan orientar a la persona que quiere hacer el regalo sobre si el niño ya ha trabajado con este tipo de actividades o si sería la primera experiencia con ellas, en cuyo caso mejor optar por un juguete de robótica educativa más básico.

Tipo de juguete

Aunque todos los juegos de robótica coinciden en ser atractivos y llamativos para los niños, conocer los gustos e intereses del menor puede ser lo que haga optar por uno u otro proyecto.

Y es que existen un montón de ellos: desde los que incluyen los pasos para crear un coche teledirigido hasta los que están más basados en la creación de piezas robóticas, pasando por aquellos que tienen relación con la domótica y el cuidado de plantas o de otras cosas en el hogar.

Sin duda, hay opciones para todos los perfiles y solo hay que navegar un poco entre las opciones de El regalo de la semana para conseguir uno que cumpla con los requisitos de tipo de proyecto, precio y edad recomendada y hacer las delicias de esos niños a los que se quiere sorprender en su fiesta de cumpleaños, comunión o Navidad.

Los regalos de juguetes de robótica educativa están de moda. Suponen un interesante y llamativo reto que hará que los niños se despeguen de sus pantallas por varias horas y descubran un emocionante mundo de posibilidades que activará su imaginación y su talento.

Adquirir este tipo de regalos es la mejor forma de demostrar tanto al niño como a sus padres que hay muchas otras opciones de juegos educativos y que estos han roto con esa imagen de actividades aburridas y sesudas de las que la mejor opción era huir lo antes posible.