Cómo evitar caídas por un resbalón en la ducha

Los accidentes domésticos son algo habitual que sucede a diario en muchos hogares, y la mayoría de las veces no revisten seriedad; pero no siempre es así, y un resbalón en la ducha, especialmente a determinadas edades, puede darnos un gran susto y tener graves consecuencias de salud.

Causas de caídas en la ducha

Si tú también has sufrido una caída en la ducha sabrás que el golpe no es suave, especialmente porque la superficie contra la que nos golpeamos, normalmente la bañera o la pared, es bien robusta y tiene las de ganar contra nuestro frágil cuerpo.

Casi siempre las caídas en la ducha ocurren al entrar o salir de la bañera, momento en el que perdemos la estabilidad cuando nos apoyamos sobre un único pie.

También juegan un papel importante las alfombras de baño que, aunque su función es que no nos resbalemos, pueden hacer el efecto contrario porque no están bien colocadas, no tienen el tamaño correcto o alguna de sus ventosas no se ha adherido a la superficie correctamente.

Y algunos materiales, aunque pueden ser bonitos, a veces también resultan excesivamente resbaladizos.

En el mejor de los casos nos llevaremos un pequeño golpe en las piernas que puede transformarse con el paso de las horas en un llamativo moretón, pero si caemos y nos golpeamos con más fuerza, el tema es mucho más preocupante.

No son pocas las personas que han terminado con una fractura de pelvis, en alguna de las extremidades o en la columna vertebral e incluso con una lesión en la cabeza.

Un resbalón en la ducha es un accidente que en realidad se asemeja mucho a los accidentes de tráfico en los que se recibe un golpe seco que puede dañar incluso los órganos internos.

Diversos estudios demuestran que este tipo de accidentes domésticos aumentan con la edad, y que los mayores son los grandes damnificados, ya que el 66 % de los accidentes en casa que sufren las personas de la tercera edad están relacionados con caídas en el baño.

Ideas para evitar caídas en la ducha o bañera

Para poner remedio a este habitual problema, lo mejor es equipar los baños para que sean más seguros.

Podemos cambiar el material del plato de ducha o la bañera si este no está en buen estado o es muy resbaladizo o colocar elementos para que no resbale la bañera como una alfombrilla de baño antideslizante que se ajuste perfectamente.

Otro producto que ofrece una gran protección es una agarradera de baño o ducha, un accesorio que aporta comodidad y tranquilidad a la hora de darse un baño. No se necesita instalación, pues se fija a la pared con un potente sistema de ventosas, tiene un mango con relieve antideslizante y es apta para cualquier tipo de baño o ducha.

 

Para evitar un resbalón en la ducha, la mejor opción es la prevención, un objetivo que podemos alcanzar con la instalación de distintos sistemas de sujeción y de protección que convertirán nuestro baño en un auténtico espacio de bienestar.

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