dibujo de un arbol de navidad caga tío y regalos

El 8 de diciembre, como manda la tradición, montaremos la decoración de Navidad. Como en todo hogar «mixto» disponemos figuritas de aquí y de allí, y las de aquí son muy entretenidas.

De nuevo, recuperaré un correo de 2006 enseñando mi primer diciembre expatriado:

Los caganer

En Cataluña y ciertas zonas de Andorra, Italia, Portugal y la resto de España se ejerce una práctica muy curiosa. En torno al Niño Jesús ocultan un caganer —un hombre defecante—. La figura se muestra con los pantalones bajos, defecando en cuclillas, en el piso, comunmente en un rincón retirada de la escena, a fin de que los pequeños se entretengan intentando de hallarla.

Los caganer acostumbraban a ser hombres vulgares, con ropas habituales, pero recientemente tomaron la manera de celebridades y figuras públicas, como el futbolista Católico Ronaldo. Otra práctica catalana es la del Caga Tió, asimismo famosa como El leño que hace popó. Es un leño de Navidad, con una cara alegre y un sombrero colorado, que «defeca dulces» en Nochebuena. Hace aparición un par de semanas antes de Navidad y desde ese instante es “alimentado” con dulces y frutos secos, entre otros muchos bocadillos, antes de ser cubierto con una receta.

El Tió de Navidad, una tradición centenaria

En su origen la tradición del tió de Navidad brotó como un tributo a la naturaleza y la fertilidad a lo largo del solsticio de invierno. En el momento en que llegaba el día de Navidad, el 25 de diciembre, se quemaba un leño y las cenizas se extendían por el campo como un símbolo de protección y buena suerte para el año siguiente. Con el pasar de los años, la tradición se transformó en una suerte de homenaje a los leños que ardían en las chimeneas de los hogares mucho más pobres en la Cataluña rural para ofrecer luz y calor los días fríos de la Navidad, manteniéndose tal como una suerte de ofrenda a los ancestros.

El día de hoy, la tradición del tió de Navidad se convirtió en una sección esencial de la celebración navideña catalana, una suerte de celebración infantil a la que se aúna toda la familia. En su versión mucho más actualizada, cada familia se hace con un leño o leño a comienzo del Adviento, que tapan con una manta a fin de que no pase frío y nutren todos los días. Según la tradición, cuanto mucho más cuiden a los pequeños el leño, mejores regalos los va a llevar. De este modo, en el momento en que llega la Nochebuena o el día de Navidad, los pequeños de casa se reúnen cerca del tió de Navidad con bastones para apalear el leño y lograr que “caiga” regalos al compás del habitual villancico “Caga Tió”.

El leño que expulsa regalos

En Cataluña y ciertas zonas de Aragón, en el nordeste de España, la tradición es que los regalos para los pequeños salgan de un leño.

Lleva por nombre Tió de Navidad o Caga tió en Cataluña y Tronca de Navidad en Aragón.

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