hay quie hacer regalos a los padres de los japoneses

Llevar a cabo un obsequio a El país nipón es considerablemente más que ofrecer un aspecto a alguien; con frecuencia es una obligación popular llena de simbolismo y tradición. Desde los souvenirs tras un viaje a los ofrecimientos en ocasiones particulares, todos y cada uno de los regalos tienen que continuar una secuencia de reglas de presentación, importe y calidad.

El hecho de ofrecer un obsequio, popular en japonés como zōtō, pertenece a la tradición popular de este país, y por consiguiente es un ingrediente fundamental de la civilización y también interacción popular de Japón; una manera de hacer buenas relaciones entre la gente. No obstante, ofrecer regalos es con frecuencia mucho más una obligación que una fácil tradición. De esta manera, asimismo es una práctica muy arraigada y prácticamente obligatoria devolver el aspecto realizando un obsequio tras haberlo recibido, efecto que se conoce como okaeshi en japonés.

Las reglas de ofrecer y recibir regalos

En El país nipón, mucho más que en ningún otro país, hay una sucesión de reglas a continuar en el momento de seleccionar un obsequio para una ocasión específica. Existen algunos datos que, por su empleo y ofrenda en otros instantes, es preferible no ofrecer como regalos, en tanto que tienen la posibilidad de traer mala suerte o sencillamente semejan inapropiados.

Por servirnos de un ejemplo, la distribución de té verde es un acto clásico en entierros y otros servicios lúgubres nipones, con lo que jamás debería darse un bote de té verde como obsequio a veces que no sean de desafío. Otro ejemplo aún mucho más claro son las peines (kushi (櫛) en japonés), un elemento que jamás debería obsequiarse, puesto que su pronunciación es igual a la de la palabra padecimiento (ku) y la de muerte ( shi). Naturalmente, este similar en la pronunciación provoca que el peine sea visto como un elemento que puede traer desgracia, mal y mala suerte generalmente.

OSEIBO A JAPÓN

En El país nipón, un país donde la educación y el preciso trato a el resto tienen bastante peso en las relaciones sociales, se tiene la práctica de ofrecer regalos a todas y cada una de las festividades, sean o no habituales del país, en tanto que ellos suponen que de esta forma se estrechan las relaciones sociales entre la gente, pero esta tradición de ofrecer regalos se convirtió en una obligación para varias personas, tratándose de llevarlo a cabo en relaciones como las laborales.

Y para el resto, un tradicional omiyage

No obstante, puede llegar a sucederte que, tras conocer todos y cada uno de los sitios que planeaste (museos, distritos, santuarios, etcétera.) , todavía te falten múltiples regalos por obtener. ¡No desesperes! En prácticamente todas las estaciones de metro, trenes urbanos y, evidentemente, en los aeropuertos, vas a encontrar souvenirs algo mucho más en general pero que de ninguna forma son de menor calidad. En la civilización de Japón está la tradición del omiyage: toda vez que alguna persona hace un viaje, por próximo que sea, es práctica llevar a tu trabajo algún presente o souvenir relacionado con los modelos que puedes conseguir en la zona visitada. O en el momento en que vas de visita a casa de algún familiar, es de buena educación no llegar con las manos vacías. En los locales antes nombrados vas a encontrar una extensa variedad de postres (chocolates, confituras; todos exquisitos) y artesanías que son un salvavidas para en el momento en que ahora no tienes idea qué comprar particularmente.

Recibir un obsequio en El país nipón

En el instante de recibir un obsequio, se habitúa recibirlo con ámbas manos y realizando una rápida reverencia. Además de esto, se frecuenta no abrir el obsequio inmediatamente. Como es natural, esto puede asombrar a quien obsequia, pero tiene un propósito concreto. Se efectúa como una manera de eludir tener que fingir gusto al abrir el obsequio, si este no cumple las esperanzas de quien recibe. De esta forma asimismo se impide que quien da como quien recibe sienta vergüenza en esta situación. Esta regla de etiqueta es muy reconocida, primordialmente en ocasiones formales, pero en otros contextos cada vez es más frecuente preguntar a quién obsequia si se puede abrir el obsequio inmediatamente, lo que comunmente es admitida.

El obsequio se distribución siempre y en todo momento con ámbas manos y también inclinándose de manera correcta. En una manera de accionar muy de Japón, quien recibe se puede denegar a admitirlo hasta tres ocasiones. Ocasionalmente, quien recibe aceptará el obsequio gustosa y agradecidamente.

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