porque a caballo regalado no se le miran los dientes

Del refranero habitual que oí a mi finada y querida madre, recuerdo lo que titula este producto, y lo hacía en todos y cada ocasión familiar, donde se daba algún obsequio intrafamiliar, el que, por razón alguna, se generaba un rechazo o desprecio (pero) a lo regalado; reconociendo que en vastísimas oportunidades nos encontramos según el rechazo.

En el momento en que el regalado es recibido como representación de una población, como es de esta forma, el hospital de urgencia para la provincia Duarte, y por qué razón no, además del Cibao, brindado por el licenciado Luis Abinader , no hay pero que valga. Mucho más aún, en el momento en que exactamente la misma figura pública socorre a la población con una esencial suma de Kits para pruebas veloces del COVID-19, no habría de estar viendo los dientes, sabiendo que el primordial servicio rechazado por la autoridad de salud en el pueblo dominicano,  en la presente crisis, es el diagnóstico, arma primordial para el combate de cualquier mal, su focalización y mapeo de la patología en el territorio.

A caballo regalado no se le miran los dientes

Dicen si alguien recibe un obsequio, no hay que buscar defectos ni criticar lo que ha recibido por contra, hay que agradecer y contemplar el obsequio, pues sencillamente no lo adquiriste.

Ejemplo: La novia de mi primo me obsequió para mi cumpleaños una cartera blanca con fucsia y dorado, además de esto tenía unos adornos refulgentes, por supuesto no me agradó, pero agradecí cordialmente el obsequio, total a caballo regalado no se le miran los dientes.

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Hola a todos y bienvenidos al blog Ganes de parlar.

Yo soy Cristina y este blog está concebido para progresar los entendimientos de español hablado y el vídeo que les traigo el día de hoy es una explicación sobre un dicho de todo el mundo hispanohablante y el dicho es: A caballo regalado, no se le miran los dientes.

¿cuáles son los 5 refranes?

‘A caballo regalado no se le miran los dientes’ es un refrán que quiere decir que al recibir un obsequio, hay que tomar una actitud de satisfacción, alegría y agradecimiento, si bien no ser de nuestro gusto. «A caballo regalado no se le miran los dientes» es un refrán que significa que al recibir un obsequio, debe tomarse una actitud de satisfacción, alegría y agradecimiento, si bien no nos agrade. A los un par de años, el caballo cambia de dentadura y nacen dientes de color amarillento pero con el paso del tiempo precisamente exactamente los mismos comienzan a desgatarse producto de la masticación. Tomado presente esto, al obtener un equino o animal es escencial ver el estado de los dientes, pero siendo regalado no posee relevancia si es viejo o nuevo. A caballo regalado, no le mira el diente es un proverbio que significa, de forma general, que al recibir un obsequio, debe tomarse una actitud de satisfacción, alegría y agradecimiento, si bien no ser de nuestro gusto.

El refranero español es tan fuerte al paso de los siglos como en las metáforas, de odontología equina en un caso de esta forma. Como sucede con otros refranes, este tiene esa calidad de lo común que deja enunciarlo hasta la mitad, descontando que siempre y en todo momento y en todo instante alguien lo completará. A quien madruga a Dios la asistencia no solo quiere decir que a quien se levante próximamente por la mañana le va a ir bien el día, sino, en términos en general, la vida va a ir mejor a esos que son proactivos y que toman la iniciativa. Como los refranes asimismo están ahí para cuestionarlos, bien podríamos preguntar a este qué deberíamos llevar a cabo en el instante en que nos agasajan una dentadura postiza…

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